Ahora acostado entre las tibias sabanas de mi cama, la oscuridad y mi almohada combaten para hacerme descansar, tranquilo y medio despierto, me pongo a pensar, “asi es como quizás pueda pasar”, nadie lo sabe,esa es la gracia.
Es terrible como las ansias de un beso, pueden hacerte y deshacerte, crearte y destruirte, pero aun asi me siento tranquilo porque nadie sabe que estoy aqui, nadie sabe que pienso, de que sabor serán tus labios.